A medida que evoluciona la aviación militar, también lo hacen las exigencias impuestas a la infraestructura de las bases aéreas. Los nuevos hangares e instalaciones son sólo una parte de la ecuación. Garantizar unas operaciones eficientes y fiables desde el primer día requiere disponer de los sistemas de apoyo en tierra adecuados y totalmente alineados con las necesidades operativas.
Éste es exactamente el enfoque adoptado por las Fuerzas Aéreas Húngaras en la Base Aérea de Szolnok (LHSN), donde se ha equipado un nuevo complejo de hangares con una solución completa de energía terrestre ITW GSE.
De la inversión en infraestructuras a la capacidad operativa
El desarrollo en la Base Aérea de Szolnok incluye un hangar de servicio de 16 naves, instalaciones de mantenimiento y reparación, un edificio de servicios de búsqueda y rescate, y una base técnica y de almacenamiento, todo ello diseñado para apoyar a la 86ª Brigada de Helicópteros «Kiss József».
Pero la infraestructura por sí sola no garantiza la eficacia.
Para que la inversión se traduzca en capacidad operativa, los sistemas básicos, como la POTENCIA terrestre, deben ser fiables, flexibles y estar preparados para funcionar en condiciones variables, desde el mantenimiento rutinario hasta las operaciones de misión crítica.
POTENCIA FIABLE DONDE Y CUANDO SE NECESITA
Entregada entre noviembre y diciembre de 2025, nuestra solución incluye varias GPU móviles y fijas ITW GSE 1400 y 2400 GPU fijas de 90 kVA.
Esta combinación de unidades fijas y móviles permite un enfoque flexible de la energía en tierra, garantizando la disponibilidad tanto en el hangar como en la plataforma sin añadir complejidad operativa.
Para las operaciones militares en particular, esta flexibilidad es clave. Los equipos deben soportar flujos de trabajo estructurados dentro del hangar y, al mismo tiempo, seguir siendo adaptables a escenarios operativos dinámicos en el exterior.

Una base para operaciones eficientes y preparadas para el futuro
Tanto en la aviación civil como en la militar, está surgiendo una tendencia clara: el rendimiento ya no se define por los activos individuales, sino por lo bien que funcionan juntos los sistemas.
La POTENCIA DE TIERRA desempeña un papel central en esta ecuación. Sirve de apoyo:
- Flujos de trabajo eficientes de mantenimiento y reparación
- Suministro de energía constante y de alta calidad
- Reducción de la dependencia de los sistemas de energía auxiliar
- Operaciones escalables a medida que evolucionan las instalaciones y las necesidades
Al implantar una configuración de GPU completa y equilibrada desde el principio, las Fuerzas Aéreas Húngaras han establecido una sólida base operativa, que respalda tanto las misiones actuales como el desarrollo futuro.

Habilitado para misiones desde el primer día
Cuando se ponen en marcha nuevas instalaciones, la transición de la construcción al funcionamiento es crítica. Los retrasos, ineficiencias o soluciones provisionales en esta fase pueden afectar al rendimiento a largo plazo.
En la Base Aérea de Szolnok, la infraestructura de energía terrestre se ha integrado como parte de la solución global, no se ha añadido a posteriori.
«Esta nueva instalación representa un importante paso adelante para nuestras operaciones de helicópteros, y una energía fiable en tierra es una pieza clave para que funcione eficazmente desde el primer día.»
Una perspectiva más amplia
A medida que las bases aéreas y los aeropuertos siguen modernizándose, la lección es clara: las inversiones en infraestructuras sólo aportan todo su valor cuando se apoyan en sistemas de apoyo en tierra integrados y de alto rendimiento.
Tanto en la aviación militar como en la civil, la capacidad de alinear las infraestructuras, los equipos y las operaciones diarias definirá la eficiencia -y la resistencia- de los entornos aéreos del mañana.
Crédito de la foto: MTI/Mészáros János, vía Hungría Hoy